Una lápida redondeada con una cruz, hierba que brota en la base y un fantasma asomando por la derecha con las dos manitas sobre la piedra. La gracia está en su cara: sonríe en vez de asustar, así que este dibujo de Halloween se lee como un juego de esconderse y no como un cementerio. La piedra admite un gris que hace destacar al fantasma blanco, y la hierba es el único sitio para un verde. El esqueleto de Halloween comparte el mismo humor.

Un fantasma de Halloween que asoma tras una lápida.
Lápida de Halloween: cómo dibujarlo paso a paso
Los 8 pasos para dibujar «Lápida de Halloween».
Traza la lápida: dos lados rectos bajo una parte de arriba redondeada.
Añade el escalón en su base y la línea que le da grosor a la piedra.
Recorta la cruz en la mitad de arriba, dos barras del mismo ancho.
Dibuja la cabeza del fantasma subiendo por detrás del borde derecho.
Añade los dos ojos grandes y la sonrisa abierta.
Deja que el cuerpo salga hacia la derecha, acabado en un bajo ondulado.
Engancha las dos manitas sobre la parte alta de la piedra.
Termina con las matas de hierba en la base y el murciélago en la esquina.
Material necesario
Una hoja, un lápiz y una goma de borrar.







